Uzbekistán, en Asia Central, está ligado a la histórica Ruta de la Seda y posee una rica herencia cultural. La mayoría de la población es musulmana, mientras que una pequeña comunidad cristiana vive su fe con perseverancia y prudencia.
En medio de la modernización y del seguimiento cuidadoso a la vida religiosa, muchos jóvenes buscan identidad, verdad y futuro. Oramos para que el evangelio avance con sabiduría y para que Dios sea exaltado entre las naciones.
