Turquía conecta a Europa con Asia y posee una historia marcada por imperios, culturas y una gran relevancia espiritual. La mayoría de la población es musulmana, mientras que la comunidad cristiana es pequeña y perseverante.
Por su posición estratégica, el país recibe a turistas, refugiados y personas de muchos orígenes. Oramos para que la seguridad verdadera se encuentre en el nombre del Señor y para que los cristianos vivan con sabiduría, identidad y esperanza en Jesús.
