Día 30
El campeón
Santiago 1:2-3
«Hermanos en Cristo, ustedes deben sentirse muy felices cuando pasen por dificultades de
todo tipo. Recuerden que, cuando su confianza en Dios sea puesta a prueba, ustedes
aprenderán a soportar con más fuerza las dificultades.»

Ser campeón es más que un título. En el fútbol, un campeón es reconocido por su constancia, su disciplina, su resiliencia y la forma en que responde bajo presión. En la vida cristiana, el verdadero campeón no es una persona perfecta, sino alguien sostenido por la gracia de Dios. «Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.» (Romanos 8:37)
Los campeones se forman, no se improvisan. Los entrenamientos, las correcciones, las derrotas y los reinicios moldean al atleta. Dios también usa las dificultades para producir perseverancia, madurar la fe y transformar nuestras debilidades en una dependencia total de Él. «Esfuérzate y sé valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.» (Josué 1:9)