Día 25
Perseverar
Hebreos 12:1
«Por eso, teniendo a nuestro alrededor tantas personas que han demostrado su fe,
dejemos correr libremente nuestra vida. Despojémonos de todo lo que nos estorbe, y del
pecado que nos ata, y corramos con paciencia la carrera que Dios nos ha puesto por
delante.»

Perseverar es continuar cuando llega el cansancio. En el fútbol, hay jugadores que siguen corriendo hasta el silbatazo final, aunque tengan las piernas pesadas y el marcador esté en contra. En la fe, la perseverancia es quedarse con Dios en medio de las pruebas, la espera y la dificultad. «Y no solo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza.» (Romanos 5:3-4)
La perseverancia empieza donde termina la comodidad. Dios no nos pide perfección, sino fidelidad. En muchas etapas, el paso más importante es simplemente no abandonar la carrera que Él puso delante de nosotros. «Porque os es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa.» (Hebreos 10:36)